Darte cuenta que no puedes confiar en nadie, que no puedes poner soló en una balanza algo que a lo mejor querías pero no decías. Qué no puedes aconstumbrarte a alguien que después no estará. Aconstumbrarte a una voz, unos "Buenos días", etc... Sentirte que eres especial para alguien, y darte cuenta que tu misma te has fabricado ese sueño. Tú misma te fabricas tus propias fantasías, tus mismo quereles, tus mismos gustos, y tus mismos momentos. Momentos que no son fabricados entre dos personas, sí no por una misma. Sentir un no quiero verte, como lo estoy deseando. Un no quiero nada de momento, pero tengo esa cosilla de intentarlo. Un te hablo cuando puedo, porque te echo de menos sin decírtelo. Un gasto mi poco tiempo en ti, porque de verdad me importas... Esos son momentos fabricados por ti sola, no son palabras dichas de la otra persona, son imaginaciones tuya, que tu inventas, para sentirte más segura. Pero te das cuenta solo por momento, que no era verdad todo lo que tú pensabas. O tener miedo a decir todo lo que sentías, lo que yo misma sentía.
Pero una cosa sí sé. Que nadie es sincera al 100%. Qué cuando a alguien no le importa nada, es que nada siente. Qué cuando pasa, es que nada le importa. Y cuando desaparece, es que nada le importo.
Lo que más duele es descubrir mentiras, el pasotimos, el poco interés. Como se puede dar todo, y al segundo quitarlo todo sin pensar en la otra persona. Tanto cuesta quitar la constumbre poquito a poco, no de sopetón...
Nunca fabriques tus propios sueños con alguien, ni te creas tus propias fantasías, porque sí no, vivirás en tu propia mentira, y cuando despiertes, te dolerá...