viernes, 12 de diciembre de 2014

Y creer..

Conoces a alguien y crees que todo cambia, que tú mente se desliza hacia sus pensamientos, que su voz se convierte en un susurro en el aire, que sus palabras exploran tus recuerdos, crees, crees, y vuelves a creer palabras, palabras verdaderas, palabras sin control, palabras sin sentidos. Y creías que todo era de verdad, que lo decía porque lo sentía, no porque tú lo decías. Repetía y repetia.
Suele pasar que te abrazen en su regazo y que te echen como si nada.
Si eres especial, lo eres con todas las consecuencias, no sólo en cuando te regalan los oídos. Cuando suspiras y sonries. Cuando se enfadan y vuelven. Cuando amaneces sin ella y la buscas. Cuando la echas de menos y le hablas. Aún sabiendo que te espera o que no te espera.
Supongo que duele el no ser comprendida.
Que hay palabras fáciles de decir, lo siento, me equivoqué.
No hace falta pedir que sea su mundo, solo que su mundo este junto al suyo.
No hace falta que lo deje todo de lado, pero que tampoco te desplaze para el lado contrario.
Las pequeñas cosas, estan escondidas, entre cosas grandes. Y las cosas grande no aflotan tanto como las cosas pequeñas.
Una llamada, el sonido de una risa, unos buenos días, unas buenas noches, una palabra bonita, una simple canción, una simple foto.
Un recuerdo bonito es el síntoma necesario para volver a sonreír al despertar.
Aunque después te des cuenta, que todo, absolutamente todo a acabado. Y pensar, donde estan esas palabras que anoche decías, "me gustas, me encantas, eres especial, me importas más de lo que piensas, cerrar los ojos y ver un te quiero, que te rompe los esquemas, que te derrite por dentro", pero te das cuenta que en verdad no eres nadie, ni nada. Sólo una simple más de tantas otras.

No hay comentarios:

Publicar un comentario