domingo, 2 de diciembre de 2012

A ti Manuel...



Hay vamos poquito a poco, con esa cara, con esos ojos, debajo de la virgen apoyada en tu torso, paseándola despacito sin quejarse, sin llorar, sin padecer una cosa sin más, hay vamos poco a poco, debajo de la virgen siempre esta él, ella apoyada en su torso, el sonríe, sin quejarse ni padecer, hay vamos, vete despacio, siempre delante, cuidando a tu virgen, que ahora te cuida él, mira delante, siempre atento, vas subiendo con la virgen en tu torso, suena y resuenan tambores, resplandeciente en el anochecer cálido, sin ruido, sin gritos, siempre tu y ella, rodeados de música clandestina, meciéndola poco a poco, teniendo la suerte de pasear a su lado, todos pendiente de ti y de ella, que se apoya en tu torso, ese torso fuerte, entero, que puede construir unos muros de una ciudad, que quien se cansa se apoya en ellos, que resurgen de la inmensidad, sin apoyo, ni necesidad estoy yo ahora, que no resplandece la Semana Santa, ya que tú no estás en ella, meciéndola, acariciándola cuando la balanceas, ni cuando todos gritan y tú la subes, hay estabas tú, sonriente, con esos ojos de emoción, al saber que ella se apoya en ti, en tu torso, que sientes fuego y pudor,  a estar todos los años con ella, esas nubes que alteran en claridad el rostro de ella, esa nazarena que te acompaña ahora que no estás, que va poquito a poco delante de ese paso, que nunca veras, no hay mas método que rezarle por ti, por eso buenos momentos, que nos a echo pasar, por todo, y por aquello que jamás te dijeron, hoy con este sonido, con esta canciones, que mis ojos se humedecen por culpa de esta sensación, hoy te pido y le pido a ella, una respuesta, de porque a ti, y no a otro, de porque en la noche, porque no un día mas, para por lo menos despedirnos de ti, ese es el único tormento, no haberme podido despedir de ti, no te olvido... Descanza en paz cuñado! 

  13 Julio 2011

 


 

No hay comentarios:

Publicar un comentario